martes, 14 de junio de 2011

Linz fascina (Linz begeistert)

www.linz.at/tourismus
www. linz-tourismus.info
© Gisela Müller - TV Linz l
"En Linz beginnt`s", al menos eso dice el eslogan más popular sobre una ciudad que tiene a veces una mal merecida fama de industrial y gris. Por cierto, lo mismo le sucede a Bilbao, cuando por fin pude visitarla, llevaba una idea preconcebida totalmente errónea: Bilbao me fascinó, y no solo por el Guggenheim, también por su arquitectura, sus calles, sus paisajes y su ambiente.

domingo, 5 de junio de 2011

El Teatro de la Ópera en Viena, Wiener Staatsoper

¿Quién dice que la Ópera en Viena es cara? Sólo hay que saber buscar, planificar y esperar el momento o, lo más importante, dejarse aconsejar…

Visitar el Teatro de la Ópera en Viena siempre es un acontecimiento que celebrar, ya que todo acompaña, un entorno majestuoso, donde ya sólo el magnífico edificio te "minimiza" a la vez que te hace abrir los ojos al máximo, unas escalinatas impresionantes custodiadas por las estatuas de las nueve musas, ese vestíbulo fastuoso, las pinturas al fresco, los palcos,…,  estancias a su vez coronadas con unas lámparas cuya envergadura va más allá de nuestra vista. Todo un entorno de lujo y exquisitez, que, realmente está al alcance de todos.
Foto de entrada a la Ópera de Viena
He encontrado el ticket de la última vez que tuve la suerte
de acudir, data del 6 de enero de 2011, “El Barbero de Sevilla”, un bonito regalo de reyes, que, como se puede ver, su precio fue, en este caso, de 11€. Estaba reservado con antelación, claro.


Vista de la Ópera Estatal de  noche.  Fuente: Wikipedia


El edificio original se construyó a finales del siglo XIX entre violentas polémicas, lamentablemente ninguno de sus dos arquitectos estaba vivo para ver  el Don Giovanni de su inauguración. En 1945 los bombardeos lo destruyeron casi totalmente y luego fue reconstruido y ya equipado con los medios técnicos más modernos y sofisticados. Eso es lo que ahora nos encontramos cuando vamos a visitarlo.

Dice la historia que Eduard van der Nüll, uno de los arquitectos de la  Ópera de Viena, se suicidó a causa de la crítica negativa del emperador Francisco José hacia este edificio, este, desde entonces, y consciente de la influencia de su opinión, siempre pronunciaba la misma frase:  "Es war sehr schön, es hat mich sehr gefreut" ( Es muy bonito, me encanta). Esta frase, desde entonces se dice mucho en Austria para dar opinión, es lema de distintos colectivos y está impresa en muchos sitios.

Respecto a la indumentaria, ni que decir tiene, que en este siglo XXI, a la Ópera de Viena podemos ir vestidos como queramos, allí nos encontraremos desde mujeres en traje de noche, palabras de honor engarzados con brillantes y  tocados en la cabeza, hombres de esmoquin, o traje chaqueta con relativa clase, hasta un grupo de japoneses con sus gorras y calzado deportivo, no importa, todo vale, sólo depende de cómo te sientes tú cuando acudes a este espectáculo.
Un consejo, en el descanso, puedes subir al salón de té, conocerlo y, si te apetece,  tomar un tentempié, pero allí, cuidadito con los precios, porque … ¡eso sí duele un poquillo! 
Algo que puede llamar la atención es que los asistentes a la ópera, a la salida suelen comerse una salchicha en el puesto de la esquina.
(Belén)