domingo, 30 de septiembre de 2012

Margarette Schütte, la primera arquitecta austriaca

A principios del S. XX no era muy normal que una mujer estudiase una carrera, ya que se creía que la alfabetización no era necesaria para ser amas de casa y esposas solícitas.  Pero hubo mujeres que se rebelaron contra este rol y lucharon para ser más cultas y tener los mismos privilegios que los hombres.
Margarette Schütte – Lihostzky fue una de ellas.  Nació en Viena en 1897 y por influencia de Klimt que creía en sus posibilidades, a pesar de ser del género femenino, entró en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena, como primera alumna femenina de Josef Hoffmann u Oskar Kokoschka, reconocidos arquitectos de la época.
Aunque raramente la citan, porque se pensaba que G. Schütte era un hombre, fue la diseñadora de la famosa cocina “Frankfurt”, precursora de la cocina moderna, que fue todo un éxito comercial ya que facilitaba considerablemente el trabajo en la casa

lunes, 17 de septiembre de 2012

Los parques públicos en Viena


Viena nos ha sorprendido por la cantidad de plazas arboladas y de parques que se abren a lo largo de sus calles y donde hemos pasado unas tardes estupendas.
Lo mejor de todo, desde el punto de vista de una mamá española, es la limpieza. Es increíble que los niños vayan descalzos en los parques. Todo el mundo respeta los espacios habilitados para ellos.
  • Lo que merece un aplauso es que los perros tienen sus zonas valladas, en las que les han habilitado fuentes para beber y bañarse, arena, casetas, troncos de madera para que salten y jueguen, con sus zonas de sol y de sombra, incluso bancos donde sus dueños conversan tranquilamente. Pero lo más inteligente, es que para acceder un perro a su zona, no necesita atravesar el parque de los niños, porque la  puerta tiene acceso directo desde la calle.
En verano, los parques públicos se llenan de niños en bañador, pues tienen un sistema de fuentes con juegos, chorros de agua, rocas con pequeñas cascadas... en algunos con programación para que el agua salga por donde menos se lo esperan. Estas fuentes están rodeadas algunas veces de areneros, donde los niños se lo pasan fenomenal huyendo del calor.
Los parques tienen las zonas delimitadas con vallas según la edad de los niños a los que están destinadas las instalaciones, de manera que los más pequeños no son arrollados por los mayores. También las zonas de juegos de pelota y de ping-pong se separan para no molestar a nadie ni los jugadores entre sí.
Los toboganes, balancines y demás atracciones son de madera, recubiertos de material amortiguador de golpes y el suelo lo recubren de cortezas de árboles que cambian cada poco tiempo para que siempre estén limpio. El olor de estos parques es como estar en medio de un bosque, se puede estar a cinco minutos del centro y, sin embargo, no oír ni un solo coche, viendo a tu alrededor árboles enormes, plantas frondosas, jardines con flores  y niños descalzos en bañador. ¿Puede una ciudad ofrecer mejor calidad de vida?

Susana vino este verano de vacaciones con sus hijos y nos escribe contando sus experiencias, ¡GRACIAS!
  • ¿Sabías qué ..? Se dice que Viena tiene una proporción de zona verde del 51% respecto al total de su superficie, lo que, con una población de menos de 2 millones de habitantes,  correspondería a 120 metros cuadrados por habitante. ¿Será eso cierto?...

sábado, 8 de septiembre de 2012

Caballos blancos lipizanos. Escuela Española de Equitación en Viena

Foto: sparre,  
¡En 2015 se celebran 450 años de la escuela española de equitación!


Una de las curiosidades que se encuentran, paseando por el Hofburg de Viena, es ver el rótulo de la llamada “Escuela Española de Equitación” -Spanische Hofreitschule - que es un reclamo para los amantes de los caballos y visitantes en general.

La Escuela Española de Equitación aparece en un primer documento del año 1565, aunque el edificio del Palacio del Hofburg no se empezó a construir hasta 1729 por mandato del emperador Carlos VI, cuya fotografía todavía preside la sala barroca de la Escuela, y donde tienen lugar, tanto los entrenamientos como las representaciones de los blancos caballos lipizanos (o lipizzanos). Su arquitecto Johann Bernhard Fischer von Erlach , diseñador del edificio, se cree que tomó como modelo la capilla del Palacio de Versalles.
Sus primeros caballos eran españoles, dotados para la doma de alto nivel, lo que ha dado lugar a que esta Escuela, sea uno de los mejores picaderos del mundo.
  • La raza de “Lipizzanos” o "Lipizanos" es la más antigua de Europa, sin embargo, hasta el S. XIX no se conocieron por este nombre, porque, cuando Carlos II de España los llevó a Lipizzia, sólo eran conocidos como caballos españoles.


Foto: Machoxx
El adiestramiento de estos caballos sigue la forma clásica de tradición renacentista cuyo objetivo es estudiar la manera natural del caballo al moverse y potenciar sus aptitudes  hasta conseguir el más alto nivel, a través del entrenamiento.

La armonía entre el jinete y el caballo es todo un espectáculo y vale la pena poder asistir a uno de ellos.
La belleza de los caballos es debido al cruce de las razas española, oriental e italiana.  Sus movimientos y cabriolas, al son de una música clásica, son un deleite para los espectadores.

Después de más de 400 años, en 2008 entraron dos mujeres como entrenadoras y preparadoras de estos delicados caballos, no sin obstáculos internos, ya que rompían con una tradición centenaria de solo hombres. A pesar de ello no se pudieron encontrar causas objetivas para impedír su admisión. (Ver)

El precio de las entradas es de tres categorías: A, B, C y según los días, las horas, el tipo de espectáculo y la distancia al mismo, y puede oscilar entre los 23€ y los 160€.
Para los amantes de los caballos es una ocasión única para ver unos caballos con pasos y movimientos de la escuela clásica.
No se permite la entrada a niños de 0 a 3 años. De 3 a 6 años la entrada es gratis, y de 6 a 12 años tienen descuentos.

¿Sabías qué ...? La salida de los caballos de los establos es seguida por innumerable público que disfruta viendo la belleza de los animales aunque no asista a los espectáculos.